El otro día en el metro sentí su desprecio
Un chico del Este va dejando papelitos pidiendo ayuda para alimentar a su hijo pequeño. Dice no tener trabajo y no poder conseguir dinero de otra forma… Recorre todo el vagón dejándonos un papelito a cada uno y da tiempo para que la gente lo lea. Luego pasará recogiendo uno a uno, cuando a la gente le haya dado tiempo a conocer su historia.
Algunos removemos la calderilla de nuestros bolsillos para ver si podemos sacar algo que no sea cobre. Otra gente lo coge o lo deja en la silla más cercana para que lo vuelva a coger, porque no pueden o no quieren darle dinero…
Pero un señor tuvo el desprecio más grande que yo he visto. Aún sigo marcada.
El chico del Este dejó su papel sobre la pierna del señor sin apenas rozarlo y el señor puso una cara de asco extrema, haciendo un gesto claramente ofensivo, movió su pierna para tirar el papel al suelo y miró al chico con el mayor desagrado que yo he visto jamás. El chico pobre, tan mal se sentió, que recogió del suelo su papelito y siguió su camino. Mientras estaba agachado el pobre, el hombre malhumorado farfulló algo.
Yo me sentí ofendida por el chico. Miré al señor con el mismo asco con el que él había tratado al pobre y dejé bien claro que me cambiaba de sitio por lo que acababa de ver. Estuve a punto de decirle:
“No sé quién me merece más pena, si él por no tener dinero, o usted porque jamás conseguirá la categoría ese pobre hombre”
A veces el mundo me da pena y la gente, en concreto este tipo de gente ASCO.
Imagen @ http://www.todo-mascotas.com/
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2 comments 11 Noviembre 2009
¿Quién soy yo para dar consejos de amor?
No sé muy bien qué decirle a un amigo o amiga cuando me piden consejos sobre sus parejas.
Cada pareja es un mundo y cada cual tiene unas normas y unas cosas con la suya. Yo me siento incapaz de dar buenos consejos porque no soy un gran referente en cuanto a noviazgos ( me ha pasado de todo U_U). Supongo que todo el mundo busca ser feliz, pero a unos les llega antes y a otros después. Y lo que para unos es fantástico para otros puede ser asfixiante…Por eso digo que cada pareja tiene sus normas y sus límites.
Me ha tocado, en mis tiernos pero intensos 25 años, tener varias parejas y muchas experiencias. Lo bueno de cada pareja es que te enseña cosas y amar te hace crecer. Al igual que te hace crecer superar una ruptura, la distancia, las peleas, las insensateces, la inmadurez, los celos…Cada traba yo creo que te hace ser como eres. Y lo que le presentas a la nueva persona que te conoce es una suma de todo lo que te ha pasado y también de lo que no quieres que se repita.
Add comment 10 Noviembre 2009
Encontrar tu libro, toda una misión.
Encontrar un libro que te guste, que te entretenga y que te absorba no es tarea fácil. Para alguien a quien le guste leer es frustrante ver cómo, durante temporadas, lo que compra no satisface sus expectativas y los libros que creías que te iban a durar días en la mesilla te duran años, cogiendo polvo en la estantería, porque no eran lo que esperabas. La decepción por un libro es un sentimiento muy incómodo.
A veces vamos a las librerías y nos quedamos un rato dando vueltas por alguna sección. Es un momento mágico cuando la portada de un libro te llama la atención. Hay miles de libros y justo uno, ese libro, hace que tus ojos se paren sobre él. Te puede llamar la atención el diseño, el tamaño, el color de su portada, el olor de sus hojas, ¡mil cosas!…. Y durante un minuto es como si ese libro te estuviera mandando un mensaje sólo dirigido a ti.
<Soy tu libro, elígeme a mi, prometo darte muchas tardes otoño en el sofá, y entretener tus paseos en el metro, te garantizo que se te olvidará la hora de cenar si me abres…>
2 comments 03 Noviembre 2009
El test de Cooper: quien tenga memoria que recuerde.
Voy a empezar el artículo con una frase que todos los que tuvimos que pasar ese test hemos dicho más de una vez. Me cago en Cooper. No sé quién fue pero maldita la hora en la que inventó, patentó o sugirió el test en los colegios.
Esta noche, tras más de nueve años sin Test de Cooper, he soñado que mi jefe al salir del trabajo me decía que no me podía ir. Que ¿cómo me había traído esas botas si nos avisaron por Lotus Notes que había Test de Cooper en la oficina?. He flipado. Llevaba en mi sueño botas de tacón.
No os podéis imaginar que chorrada de sueño. Qué pesadilla tan ridícula y aterradora al mismo tiempo. Correr el Test con botas de tacón. Si ya con deportivas y hecha una lozana jovenzuela acababa soltando el bazo y con un conato de infarto tras la prueba, con la cara roja como si me hubieran abofeteado mil monos salvajes y un dolor en la garganta como de placas a punto de operación…Si entonces acaba así, y si mi recuerdos no fallan, ahora simplemente moriría al segundo minuto.
Además no sé cómo sería en vuestros colegios, pero mi profesora nos pedía, NO que superásemos la media de la clase, no, sino que mejoráramos nuestra marca anterior. Al principio fue la media, y un buen día, sin avisar cambió. Claro, al año siguiente todos hicimos una marca absurda al principio de curso para no pasarlas canutas a medida que el test se repetía.
El caso es que hoy cuando le contaba mi sueño a mi jefe- con el que me llevo lo suficientemente bien como para poder reírme de mi misma-, me ha dicho que el también ha tenido él una pesadilla. Qué casualidad, ¿no?
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1 comment 02 Noviembre 2009