La historia de amor de Niso y Euríalo
07 Mayo 2008
Seguramente esta sea la entrada con menos visitas del blog, no obstante, la escribo como deleite y con la intención de acercar una de mis aficiones a los que me leéis: el gusto por la mitología y los textos relacionados con las más ricas y antiguas civilizaciones. El gusto en general por las culturas clásicas.
Hoy quiero contaros una historia de amor. Todo el mundo dice que la homosexualidad y el destape de los sentimientos entre dos hombres y dos mujeres es reciente, pero nada que ver. En la Naturaleza existen muchas especies con instintos homosexuales; y como lo que está en la naturaleza, es natural, aunque puede que no común, también en las viejas Roma y Grecia existían amantes con sentimientos tan fuertes y bellos como los de cualquier pareja heterosexual.
La historia que quiero acercaros nos la narra Virgilio en la Eneída y es la relación entre Niso y Euríalo. Estos dos soldados y amantes se encuentran representados por el escultor neoclásico francés Jean-Baptiste Roman, cuya obra se encuentra en el museo del Louvre.
Virgilio describe a Euríalo como “Euryalus, quo pulchrior alter non fuit Aeneadum”: que quiere decir algo así como: Euríalo, más hermoso que el cual no hubo ninguno entre los hombres de Eneas) y dice de él que tiene un rostro intonso, es decir, que no se ha afeitado todavía nunca, apenas sombreado por la primera pelusa de la adolescencia, no es más que un efebo todavía. Por lo tanto Euríalo es un joven soldado de belleza destacable que se enamorará, por mucho que lo intenten disfrazar algunos estudiosos de compañerismo e intimidad militar, de Niso, que era mayor que él y que había luchado en más batallas demostrando su valor y entereza.

La historia dice que Niso, movido por el deseo de la gloria de emprender una acción ilustre que le dé un sentido heroico a su vida, le revela a Euríalo su plan de atravesar las líneas del campamento de los enemigos, dado que estos, borrachos y dormidos, habían bajado la guardia. El joven y bello Euríalo le dice que no lo dejará ir solo, sino que lo acompañará compartiendo los peligros con él de su arriesgada empresa. Niso trata de convencer a su amigo de que no le acompañe, pues teme que muera por su culpa. Sin embargo la juventud no conoce el miedo y sigue a su compañero y amado.
Los dos consiguen llegar al campamento enemigo, y matan a cuantos se interponen en su camino. A punto estaban de dejar el campamento habiendo luchado durante toda la noche y casi conseguido su propósito, cuando tras haber robado un botín y adquiriendo la categoría de héroes un reflejo de un casco despierta y avisa a nuevos enemigos; entre ellos, Volcente, un aguerrido soldado que amenaza con matar a Euríalo. Niso que había conseguido escapar se da cuenta de que su compañero no le sigue y presencia la tremenda escena de dificil desenlace.
Niso, entonces, sale de la maleza donde se ocultaba y grita: “Matadme a mí en vez de a él. El muchacho no tiene la culpa. Yo lo he arrastrado hasta aquí. El único delito de Euríalo es haber querido demasiado a su amigo infeliz.” (Infeliz quizá porque necesitaba -está hablando de sí mismo -una acción gloriosa que diera sentido, es decir, muerte heroica a su vida; pero infeliz también porque siente que puede perder a su amigo por culpa de su empeño). La espada desnuda y ciega de Volcente no duda a la hora de encontrar su objetivo: se clava traspasando las costillas del blanco pecho adolescente de Euríalo.
“Va hacia la muerte Euríalo, y por sus miembros hermososcorre la sangre, y su cuello se rinde, vencido, en el hombro.”
Niso, fuera de sí, busca a Volcente, el asesino de su joven amigo y en venganza lo mata hundiéndole la espada en la boca. Herido él mismo de muerte, se arroja encima del cuerpo exánime de su enamorado y se deja morir hallando por fin en una plácida muerte.
De esta muerte de los guerreros, dice Virgilio, que ambos son muy afortunados (”Fortunati ambo!”), frase que muchos podríamos cuestionar, pues si la muerte no es fortuna, mucho menos lo es morir tras haber visto como muere la persona a la que quieres, pero Virgilio defiende que ambos son héroes hoy, y lo serán para siempre gracias a sus escritos y que tuvieron la suerte de alcanzar la gloria de la muerte uno sobre el otro pasando a formar parte de la historia de Roma y de la Literatura Clásica.
Entry Filed under: reflexiones personales. Etiquetas: antigua roma, civilizaciones antigua, clasicos, eurialo, euryalus, heroes clásicos, historia de amor, Homosexualidad, mitologia, Niso.
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1.
Mangamoncio | 11 Mayo 2008 at 7:58 pm
¡Gracias por estas historias mitológicas, Aik! Por desgracia, a casi nadie le interesan estas cosas en los tiempos absurdos que corren y en esta España zafia y hortera…
Por cierto, échale un vistazo a la historia bíblica de David y Jonatán, ya verás, ya.
2.
Mariano | 19 Mayo 2008 at 12:17 pm
Hola, es muy raro que yo deje un comentario, pero esta vez estoy obligado por tres razones:
1.- Me ha sorprendido gratamente la estética suave de esta web, es agradable, interesante y relajante, cosa poco habitual.
2.- Esta historia en concreto no la conocía. De Niso y Euríalo conozco la olímpica carrera en la que uno de ellos va primero y el otro tercero, cae el primero y desde el suelo hace caer a Héctor(?), el segundo, para que gane el tercero, que es su amado. Para calmar las protestas tiene que intervenir el propio Júpiter.
3.- Mi apellido es Niso, me siento orgulloso de él y siento un gran interés. ¿Conoces la historia del rey de la isla de Megara, asedidado por Agamenón. Hay varias versiones pero todas son coincidentes en lo importante. Esa es una hermosa historia mitológica muy reveladora de los mecanismos del mito, que se inspira en la naturaleza y finalmente vuelve a ella.
Felicidades.
3.
aikun | 19 Mayo 2008 at 7:06 pm
muchas gracias por tus palabras. La verdad que no conocia esa historia, si quieres buscarla y pegarla o redactarla estaremos encantados de aprender un poquillo más de tu apellido.
un saludo y bienvenido al blog!
4.
marcelo | 20 Mayo 2008 at 7:46 pm
Ser la entrada con menos visitas es casi un certificado de calidad.
Gracias por la historia
5.
aikun | 21 Mayo 2008 at 7:57 pm
ejjeje a veces eso que dices es cierto Marcelo, muchas gracias por comentar y bienvenido al blog!
6.
PiAs | 23 Enero 2009 at 9:03 pm
He llegado de rebote hasta aqui en busca de informacion acerca de estos dos personajes. Digo de rebote porque el origen de este interes ha sido verlos nombrados en el Quijote, libro que estoy leyendo en estos momentos. Asi que sin mas, simplemente gracias por compartir esto con nosotros.
Saludos
7.
Niso Calvetti | 07 Junio 2009 at 12:10 am
Me llamo Niso y noto rara la forma de amor de Niso a Euríalo pq la relación de ellos fue una tragedia romántica, en aquellas épocas, donde hasta tener un amante adolescente del mismo sexo era normal y corriente….. es muy fuerte y bastante sensible al mismo tiempo, es la naturaleza humana, el amor no tiene edad, ni sexo….. cuando es un sentimiento puro.
¡¡¡Me encanta!!!