Porque hoy soñé un viaje

20 septiembre 2007 at 3:03 pm Deja un comentario

 

Amanecí cansada y sin fuerzas para empezar un nuevo día de charlas y ponencias. Casi sin desperezarme y aturdida por una ducha medio fría, salí sin desayunar con el fin de llegar puntual a la primera ponencia. Las obras de las nuevas facultades de la Complutense me vuelven loca por unos minutos y me hacen salir en una zona no esperada y que aún seguía medio en obras. Me oriento y aparcó. Entro a todo meter a una sala, donde nada ha empezado aún.

Con media hora de retraso comienza el curso. No puedo creer que algunos ponentes se preparen tan poco las charlas. Son leídas. Ni siquieras declamadas o meditadas. No piensan en el público sino en transmitir cosas que hace tiempo escribieron para ser alabados o por mero compromiso. Pasan los minutos como siglos y noto cada vez la ausencia de cafeína en mis venas.

Pasa la mañana a duras penas entre bostezos y ponencias con referencias varias y citas de argumentos dichos por autores desconocidos, que me merecen el mismo respeto y admiración que los ponentes que las leen. Fin del tostón y entro en una sala de conferencias como Dios manda. Una atmósfera de gran expectación invade el ambiente. Toses y resoplos. Pruebas de micrófonos.

Entra en la sala un ser pequeñito cubierto casi por unos anteojos con moldura enorme de color naranja chillón. Viste una camisa de colores veraniegos: verde, azul y naranja, a conjunto con sus gafas. Mi apatía era tremenda al comenzar. Lo que menos me apetecía en el mundo eran debates metafísicos sobre la existencia humana con filósofo. Él debió notar que a sólo unas horas de la comida, el público necesitaba evadirse. Y nos dió lo que queríamos. Comenzó a hablar sobre viajes en la literatura, sobre viajes entre sueños, sobre los viajes soñados y los muertos en nuestros sueños.

De repente habíamos todos abandonado la sala, estábamos viviendo la Ilíada como nunca antes la habíamos leído. Éramos Eneas, en la Eneída en su viaje hacia el mundo de las sombras, paseábamos con personajes de Alan Poe y nos peleábamos con criaturas fantásticas, huíamos de los cantos de las sirenas, nos adentrábamos entre sombras y tiniebla de bosques oscuros… Estábamos todos deborando los viajes Clásicos, mientras él, Fernando Savater, nos narraba las peripecias y viajes a los mundos de los muertos y nos hacía amar la literatura clásica como yo jamás pensé que lo haría.
Hemos navegado, luchado, aprendido, peleado contra las tempestades y desventuras del mar. Y de repente despertamos aplaudiendo. Su conferencia ha concluído. Todo ha sido magia. Todo era un sueño. Un viaje soñado. Y es que ese era el título de su ponencia: Los viajes soñados.

Y de repente, le admiro. Yo siempre había sido más de cine que de obras literarias pero..como dice Tim Burton, todo es cuestión de saber contar historias.

Anuncios

Entry filed under: reflexiones personales.

25 años de smileys Cálico electrónico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


¿Quién está detrás?


Soy Aik, tengo 30 años y vivo en Madrid. Tras años en foros y webs monté mi blog El mundo de Aik y mi tienda online bababux.com
Twitteadora empedernida y ahora instagramera, escribo sin presiones y a mi ritmo de lo que me gusta.

¿Te gusta la moda y los accesorios? Conoce mi tienda

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 176 seguidores

Archivos


A %d blogueros les gusta esto: